Tu huésped ya ha cambiado. ¿Y la televisión de tu hotel?

La forma en la que consumimos televisión ha cambiado por completo. Hace años nos sentábamos frente al televisor y veíamos “lo que echasen”. Hoy elegimos qué ver, cuándo verlo, dónde verlo y desde qué dispositivo.

Ya no es el espectador el que se adapta a la televisión, sino que la televisión se adapta al espectador. Salvo cuando por trabajo o vacaciones, ese mismo espectador se convierte en huésped de un hotel.  Ahí, la experiencia cambia radicalmente, sobre todo para la clientela internacional: si el huésped quiere seguir las noticias de su país, ver su liga de fútbol o acceder a contenidos con los que está familiarizado, muchas veces simplemente no puede hacerlo, ya que lo habitual es encontrase en el hotel con una oferta limitada de canales locales y algunos internacionales.

Por tanto, mientras en casa disfrutamos de una oferta audiovisual prácticamente ilimitada y adaptada a nuestros gustos, al llegar a muchos hoteles retrocedemos varios años en nuestra forma de consumir televisión. Volvemos a ver ‘lo que echen’.

Esto, en un contexto en que la televisión también forma parte de la percepción de calidad del establecimiento, tiene su importancia.

Y no tiene por qué seguir siendo así, ya que la tecnología ya permite cambiar esta situación. El uso de Internet como fuente de contenidos y la aparición de nuevos sistemas de distribución, como los gateways OTT orientados al sector hotelero, están transformando la televisión tradicional del hotel en un servicio mucho más flexible, dinámico y personalizado.

Ya no se trata de decidir qué diez o veinte canales internacionales ofrecer durante todo el año, sino de poder adaptar la oferta de televisión al perfil real de los huéspedes en cada momento. ¿Qué mañana llega un grupo de clientes de Reino Unido, Brasil o China? Gracias a la tecnología, la parrilla puede evolucionar con ellos.

Más contenido, pero también mucha más calidad

Además, la evolución tecnológica no afecta únicamente a la cantidad de canales disponibles, sino también a la calidad de la imagen. ¡Se acabaron los partidos de fútbol en los que apenas se distingue a los jugadores o las emisiones internacionales con una calidad claramente inferior a la que el cliente espera! Las nuevas soluciones permiten distribuir contenidos en Full HD e incluso 4K, ofreciendo una experiencia mucho más cercana a la que el usuario disfruta habitualmente en su hogar.

Hoy el huésped está acostumbrado a pantallas de gran formato, contenidos de alta resolución y servicios bajo demanda, y cuando entra en una habitación de hotel, espera una experiencia similar.

La red del hotel ya no tiene por qué ser una limitación

Uno de los grandes avances de estas nuevas tecnologías es su capacidad para adaptarse a prácticamente cualquier infraestructura, ya sea ethernet, GPON o coaxial. Tampoco importa ya el tamaño del hotel, que puede tener cinco o más de dos mil habitaciones; ser de nueva construcción o llevar décadas funcionando; disponer una infraestructura de telecomunicaciones moderna, o desplegada hace años.

Las nuevas plataformas permiten aprovechar las redes existentes y evolucionar los servicios audiovisuales sin necesidad de sustituir necesariamente toda la infraestructura del hotel. Incluso una red coaxial puede seguir siendo válida para distribuir contenidos de alta calidad, incluyendo señales Full HD o 4K.

De esta forma, la modernización de la experiencia audiovisual deja de depender de una gran obra de infraestructura y pasa a convertirse en una evolución tecnológica mucho más sencilla.

Del televisor de la habitación a una experiencia multidispositivo

A esta evolución se suma otra tecnología que el huésped ya percibe prácticamente como algo natural: Cast, que permite que el televisor del hotel pase de ser una pantalla aislada a convertirse en una extensión de los dispositivos del huésped.

Porque más allá de encender la tele, el cliente quiere poder llegar a la habitación, utilizar su móvil y enviar su propio contenido al televisor de forma sencilla: Netflix, YouTube, una aplicación deportiva o cualquier otro contenido personal.

La evolución puede, incluso, ir todavía más lejos: la televisión ya no tiene por qué quedarse dentro de la habitación, porque los contenidos pueden distribuirse también a través de la red WiFi del hotel y llegar directamente a móviles y tablets, de manera que el huésped puede empezar a ver un partido en la habitación y continuar viéndolo después desde una tumbona junto a la piscina.

La gran oportunidad para los grupos hoteleros

Esta tecnología aporta valor tanto a pequeños establecimientos como a grandes hoteles, pero adquiere una dimensión especialmente interesante en los grupos hoteleros.

Imaginemos un grupo hotelero con tres establecimientos en Fuengirola.

El grupo sabe que durante las próximas semanas recibirá numerosos huéspedes británicos y que varios partidos de futbol importantes de la Premier League coincidirán con sus estancias.

Tradicionalmente, adaptar la oferta de televisión podía resultar complicado, lento o directamente, inviable. Hoy, sin embargo, puede ser una cuestión de configuración: los tres hoteles pueden adaptar su parrilla y ofrecer los contenidos adecuados en Full HD o 4K sin necesidad de realizar grandes cambios en su infraestructura. Y esos mismos contenidos pueden estar disponibles no solo en los televisores de las habitaciones, sino también en los móviles o tablets de los huéspedes.

Esta posibilidad de gestionar los canales y servicios de manera remota y centralizada abre un escenario completamente nuevo, en el que la televisión pasa de ser un servicio estático a convertirse en un servicio gestionable, flexible y adaptable al cliente.

Como decía al principio, nuestra forma de ver televisión es prácticamente irreconocible respecto a la de hace veinte años. Hemos pasado de aceptar una programación cerrada a elegir libertad, calidad, personalización y acceso desde cualquier dispositivo. Y esas expectativas no desaparecen al cruzar la puerta de un hotel.

El huésped ya ha cambiado. ¿Ha cambiado también la televisión de tu hotel?

Por Ander Pérez Achústegui – Echate

Bussiness Development Manager. FAGOR Multimedia Perspectives

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