Cloud Dancer, el color del año que define el turismo en 2026

El color elegido para 2026 es Cloud Dancer, una tonalidad suave y etérea que, según el Pantone Color Institute, nace como respuesta a un mundo saturado de estímulos y propone una vuelta a la calma, el equilibrio y el bienestar. Una elección que no solo marca una tendencia cromática, sino que refleja el momento que atraviesa el turismo y cómo hoy viajamos y valoramos una estancia hotelera.

Para Resuinsa, Cloud Dancer no se interpreta únicamente como un color, sino como una señal. “Refleja una forma de leer el comportamiento del huésped en 2026, marcado por una mayor exigencia en descanso, coherencia y cuidado a lo largo de toda la experiencia”, señala Félix Martí, director general de Resuinsa.

Esta lectura conecta con un viajero que ya no se deja guiar solo por la imagen, sino por cómo se siente durante su estancia.

En este contexto, el propio nombre del Color of the Year refuerza la dimensión experiencial de la tendencia. La idea de estar “entre las nubes” remite a una sensación de ligereza y desconexión que muchos hoteles buscan hoy ofrecer: espacios pensados para bajar el ritmo, facilitar el descanso y generar confort desde el primer contacto.

En definitiva, el viajero de 2026 presta una atención creciente a la calidad de la experiencia y al papel que juegan los distintos elementos del hotel en su confort, como respuesta a un entorno diario cada vez más sobreestimulado.

El textil, clave para responder a las expectativas del huésped

El textil adquiere un papel clave como uno de los primeros y más directos transmisores de esa experiencia. No como elemento decorativo, sino como parte esencial del confort: la ropa de cama que favorece un descanso profundo, la toalla que envuelve con suavidad, el albornoz que acompaña los momentos de pausa. Textiles que comunican calidad, cuidado y bienestar desde el primer contacto.

Resuinsa observa las grandes corrientes globales, como las que marca el Pantone con Cloud Dancer, para interpretarlas desde la realidad de la hostelería y traducirlas en soluciones textiles que aportan valor real a la experiencia del huésped.

En 2026, el verdadero protagonista no es lo que más se ve, sino lo que mejor se vive, especialmente en aquellos elementos que acompañan el descanso y el confort.

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